Lezkairu y sus obstáculos
Publicado el 11/12/2025 a las 07:46
En Lezkairu hemos desarrollado una habilidad: caminar como bailarines, esquivando excrementos de perro que las hojas otoñales se encargan de camuflar. Algunos vecinos, quizá por la cercanía al monte, creen que las cacas de sus perros se pueden quedar y desaparecer. Como si la acera fuese una extensión del bosque.
Por no mencionar el tema de los aparcamientos: líneas blancas ignoradas, plazas de motos casi inexistentes y, los días de partido de Osasuna un auténtico festival de “haz lo que te dé la gana”. Mientras tanto, en el Casco Antiguo la limpieza es diaria y casi perfecta, un escaparate impecable para los turistas. Aquí, en cambio, caminamos con una destreza que nadie debería necesitar para pasear por su propio barrio. Espero que en cualquier momento anuncien como reclamo turístico: “Lezkairu, ven por el paisaje, quédate por la fortuna”. Yo, con el historial que llevo, debería haber ganado la lotería un par de veces.