No todo está justificado
Publicado el 05/11/2025 a las 07:28
Los recientes disturbios en Pamplona tras la visita de Vito Quiles no deberían sorprendernos, pero sí preocuparnos. Más allá del personaje mediático o del contenido de sus discursos, lo realmente inquietante es el clima de crispación que se ha instalado en nuestras calles. Un clima donde la provocación se ha convertido en espectáculo y el enfrentamiento en forma de participación política. Toda persona tiene el derecho a tener sus propios pensamientos e ideales, pero lo ocurrido demuestra que hemos cruzado una línea: la de confundir libertad de expresión con ruido, y discrepancia con odio. Cuando las calles se llenan no para dialogar sino para señalar, gritar o agredir, como es el caso del periodista José Ismael, que fue brutalmente agredido durante estas protestas.
Resulta triste que la visita de una figura mediática sirva como excusa para el caos. Tampoco comparto los medios que ha empleado Vito, pero cada uno decide si le quiere escuchar o ignorar, debatir o refutar, pero nunca responder con violencia. Si queremos una sociedad más justa, debemos empezar por rescatar la convivencia y el respeto como valores básicos del espacio público. Al final somos animales racionales que debemos aprender a diferenciar qué está bien y qué no. Pamplona no puede convertirse en un escenario ya que acabamos perdiendo todos, sin importar el color ideológico que defendamos. O recuperamos el diálogo o acabaremos siendo simples animales guiados por su instinto.