Y vuelta la burra al trigo
Publicado el 25/10/2025 a las 08:23
Dos veces al año, dos, estamos con el mismo temita. Que si yo prefiero el de verano, que si yo prefiero el de invierno. El eterno día de la marmota. Y que mejor motivo para que nuestro Gobierno se alce como defensor de todas las causas llevando a Europa la propuesta de eliminar los cambios horarios, con todos los frentes que ya tiene abiertos.
En España, además, tenemos una particularidad especial, y que, esta vez sí, es culpa de Franco. En el contexto europeo de la segunda guerra mundial, Franco decidió, por simpatía hacia Hitler, modificar el horario de España y adelantar los relojes una hora para, según dice la Orden de 7 de marzo de 1940, publicada en el BOE del 8 de marzo de 1940: “…Considerando la conveniencia de que el horario nacional marche de acuerdo con los de otros países europeos, y las ventajas de diversos ordenes que el adelanto temporal (si, dice temporal) de la hora trae consigo,…”, y después vienen los cinco artículos que la forman.
Esto nos hace vivir en un desfase horario constante que nos lleva a compartir horario con Varsovia que está a miles de kilómetros hacia el este, en vez de con Lisboa o Londres, con quienes deberíamos compartir huso horario por nuestra situación geográfica.
Así que animo al Gobierno, tan dado a eliminar todo rastro del Franquismo, a que aplique el artículo cinco de la orden: “Oportunamente se señalará la fecha en que haya de restablecerse la hora normal”., y luego ya si eso hablamos de los dos cambios anuales con el resto de Europa. ¡Venga chavalotes, que solo han pasado 85 años!