Autónomos desprotegidos
Publicado el 12/10/2025 a las 08:21
Quienes trabajamos por cuenta propia vivimos con una sensación conocida: la de ir siempre cuesta arriba. No hablo de “quejarse por quejarse”, sino de un marco que combina recargos, sanciones y pagos trimestrales que a menudo resultan desproporcionados para la realidad de pequeños profesionales. La carga fiscal y normativa crece, y muchos notamos la realidad: medio año trabajamos para engordar Hacienda. Cada vez cuesta más sostener el esfuerzo, invertir y crear empleo.
El resultado es doblemente preocupante: algunos se plantean dejar su actividad y otros miran fuera de España buscando certidumbre. Si los autónomos son la columna vertebral de la economía -porque lo son- no tiene sentido tratarlos como una hucha sin fondo. Sin iniciativa privada no hay innovación, sin innovación no hay productividad, y sin productividad no hay Estado del Bienestar que aguante. Todavía nos queda mucho en la proporcionalidad real en cuotas y recargos, ajustada a ingresos y ciclos; simplificación normativa (menos trámites, más ayuda efectiva). Si a esto se suma una cultura política que vea al autónomo como aliado -no como sospechoso fiscal-, ganamos todos.
Algunos hablan de articular propuestas específicas desde partidos centrados en la gestión, que pongan a los autónomos en el centro de los intereses. Sea cual sea la vía, lo urgente es acordar medidas prácticas y medibles. Enhorabuena a tantos autónomos que, con su trabajo silencioso, sostienen comercios, talleres, servicios y empleo local. Sin ellos, España no funcionaría.