¿Y quién protesta por lo nuestro?
Publicado el 07/10/2025 a las 07:28
En Pamplona vemos con frecuencia manifestaciones en solidaridad con el pueblo de Gaza. Es un gesto legítimo y loable, porque demuestra sensibilidad hacia el sufrimiento humano, aunque esté a miles de kilómetros. Yo misma comparto la indignación por la violencia y las injusticias que allí ocurren. Pero me pregunto: ¿por qué no vemos esa misma fuerza en las calles cuando se trata de problemas que afectan directamente a nuestras familias y bolsillos? Subidas de impuestos, facturas de agua desorbitadas, costes de la vida que se disparan sin que nadie alce la voz con la misma energía.
Cada mes que pasa, miles de familias abrimos los sobres de las facturas con auténtico miedo. La luz, el gas, el alquiler, la cesta básica… todo sube, menos los sueldos. Nos hablan de “recuperación económica” y de “inflación contenida”, pero en la vida real la gente está ahogada, haciendo malabares para llegar a fin de mes o renunciando a necesidades básicas.
Mientras tanto, el Gobierno parece vivir en una burbuja. Prometen ayudas que nunca llegan, se echan la culpa unos a otros y aprueban medidas que apenas sirven para aliviar la situación. Y para colmo, la corrupción sigue siendo una sombra permanente que mina la confianza en nuestras instituciones.
Echo en falta que, además de mirar al mundo -que es necesario-, nos organicemos también para defender lo que tenemos cerca: nuestras economías domésticas, nuestros servicios básicos, nuestra calidad de vida. Porque la solidaridad empieza por la propia casa, y a veces parece que lo hemos olvidado. Este país necesita una regeneración profunda: menos privilegios, más responsabilidad y, sobre todo, decencia..