Perder el alma por no condenar el genocidio
Publicado el 30/09/2025 a las 07:34
Hace unas semanas, el que fuera alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, declaraba en una entrevista que Europa había “perdido su alma” por su “tibia” postura ante el genocidio en Gaza, y el hecho es que van ya más de 700 días de bombardeos, hambre y destrucción total del pueblo palestino, que ha suscitado pocas o nulas reacciones de la comunidad internacional en general y de Europa en particular, como señalaba Borrell. El cruel ataque de Hamás fue horrible, pero fue quizá la excusa final para iniciar el borrado total de un pueblo entero.
Somos curiosos los humanos en esto del alma: recurrimos casi constantemente a ella, etérea, sublime, inmaterial... Queremos con ella, amamos con ella e incluso dicen que nuestra cara es el espejo de esa alma. “El rostro es el espejo del alma y sus ojos, delatores”, decía Cicerón. Pero también hay una parte oscura de esa alma, aquellos que la venden o la encomiendan con tal de conseguir o alcanzar espurios intereses. Muy negra la deben tener ya los mandatarios europeos, y algunos o algunas en particular, ante el genocidio en Gaza y Palestina. Sigamos alzando nuestras voces, las de los europeos, poniendo toda nuestra alma sin perderla jamás.