El alcalde no va a misa

Manuel Acosta Más

Publicado el 14/07/2025 a las 08:06

El amor a una ciudad no tiene credos y puede amarla cualquiera de cualquier religión. Otra cosa es la fiesta, que desde antiguo se organizan en torno a la figura de San Fermín, patrón o copatrón de Navarra. Y si el día grande de las fiestas, el siete, se va a misa en honor al santo que derramó su sangre por sus creencias, se va. Y no hay filigranas que hacer para no acudir. Porque ya no se trata de creer o no creer, se trata de honrar al santo del capotico. Y sí, eso bien vale una misa. Luego tienes un año para jugar a cartas con Satán, si esa es tu voluntad. Opino.

Porque nos encanta celebrar y ser fiesteros, pero no debemos olvidar que en la fiesta hay que olvidarse de odios: son días para vivir en paz. Llenos de contradicciones desde pequeños, que dejamos apartadas unos días por el bien común. Ese que es de todos, emociona y ayuda a amar esta gran ciudad. Pamplona, siempre para todos y que puede ir a más. Y así lo pienso y lo digo.

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