Agradecimiento en Burlada
Publicado el 03/05/2025 a las 08:21
Ocurrió el lunes a mediodía, poco después del apagón. Hacía un día soleado y paseábamos a la abuela en silla de ruedas por el centro de Burlada. El apagón nos hacía imposible utilizar el ascensor para volver a casa, un cuarto piso, cuando se nos acercó un hombre para echarnos una mano. “Pesa mucho, y la casa está en un cuarto”, le dijimos. No le importó. Echó manos de dos voluntarios en bares cercanos que, junto a él, colaboraron con buen ánimo. Escalón a escalón, con mucho cuidado y sin bajar a la abuela de la silla, “por seguridad”, la subieron hasta arriba. Pudimos darle de comer y sentarle en su sillón. No quisieron una cerveza o un refresco a cambio, así que valgan estas líneas como agradecimiento. Gracias por la ayuda que nos prestaron desinteresadamente. Personas así iluminan a las demás en medio de un apagón.