Aún existen mariposas
Publicado el 22/04/2025 a las 07:17
“La felicidad es como una mariposa que, cuando se la persigue, siempre está fuera de nuestro alcance; pero si te sientas tranquilamente, puede posarse sobre ti”. Esta frase, atribuida a Nathaniel Hawthorne, encierra una verdad profunda que a menudo olvidamos en medio de la prisa cotidiana. Hay instantes en los que el mundo parece detenerse: al leer un buen libro y saborear cada una de sus frases, al escuchar esa música que nos acaricia el alma, al dejar que nos envuelva una melodía. También cuando el amor aparece sin aviso, revoloteando en el pecho como esas mariposas interiores que anuncian algo hermoso.
La felicidad también se posa en nosotros en momentos irrepetibles: el nacimiento de un hijo, la llegada de un nieto, esas pequeñas grandes alegrías que quedan grabadas en nuestra memoria para siempre. En este mundo voraz y vertiginoso, aún existen mariposas. Y siguen recordándonos que hay una vida interior -personal, profunda, intransferible- que solo se revela cuando aprendemos a detenernos y simplemente estar.