Navarra bai, Nafarroa también (II y última)
Actualizado el 12/03/2025 a las 07:21
Escribo estas líneas agradecido al señor del Burgo por la Carta al Director que este periódico le publicó el lunes 10 de marzo. Agradecido porque ha optado por no insistir en la calumnia (según la primera acepción de la RAE, “acusación falsa, hecha maliciosamente para causar daño”) que contra mí vertió el día 27 de febrero en un artículo en el que me acusaba de lanzar varios “bulos”. Creo sinceramente que es labor de toda persona -pero especialmente de todo político o gestor público- contribuir al debate desde parámetros de respeto al interlocutor y de fidelidad a la realidad, y eso y no otra cosa es lo que hice cuando afirmé en una rueda de prensa, hace escasas semanas, que entre los navarros que saben euskera se encuentra el porcentaje más alto de quienes tienen estudios superiores, y que los jóvenes navarros y navarras que saben euskera son los que tienen una tasa de conocimiento de idiomas extranjeros más alta.
Como puede constatarse visitando los estudios del Instituto de Estadística de Navarra, ambas afirmaciones son rigurosamente ciertas. El propio del Burgo recoge una de ellas, cuando reconoce que “el 35,9% de los vascohablantes conoce un idioma extranjero”, porcentaje que baja al 22,8% para quienes no saben euskera. Si nos atenemos a las y los navarros más jóvenes (que son quienes en mayor porcentaje dominan idiomas extranjeros) los porcentajes son, respectivamente, del 64,4 y del 57,8% para quienes tienen entre 16 y 24 años, y del 57,7 y 43,4% para quienes tienen entre 25 y 34 años. Parece lógico concluir, en línea con numerosos estudios nacionales e internacionales, que conocer las lenguas propias -castellano y euskera, en nuestro caso- facilita la adquisición de un tercer y cuarto idioma.
Otra cosa es que - como hace el señor del Burgo, frustrado ante la tozuda realidad- haya quien opte por negar la mayor y acusar, nada más y nada menos que al organismo público oficial de estadística de la Comunidad Foral de Navarra, de no ser “técnicamente fiable”. Flojo argumento… Respecto del resto de temas que, a modo de “totum revolutum”, el señor del Burgo cita, solo haré dos menciones. Es una pena que no conozca la expresión coloquial “trastear por internet”, pero no tiene más importancia; supongo que será una cuestión generacional. Más triste es que, a estas alturas, siga desconociendo la realidad histórica de la lingua navarrorum y haciendo gala de ello, lo que le lleva, por ejemplo, a asegurar que el término “Nafarroa” fue “un invento realizado en los 70 por la Academia de la Lengua Vasca”. El escritor navarro Pedro de Aguerre y Azpilicueta -o Axular, como es más conocido- ya dejó escrito en el año 1643: “Ceren anhitz moldez eta differentqui minçatcen baitira euscal herrian, Naffarroa garayan, Naffarroa beherean, Çuberoan, Lapurdin, Bizcayan, Guipuzcoan, Alaba-herrian eta bertce anhitz leccutan”. Queda claro, por tanto, que el señor del Burgo vuelve a propugnar en público sus fobias… sin mayor sustento académico que su deseo. Escaso bagaje, para una conversación mínimamente rigurosa.
Dejo aquí este intercambio de cartas, recomendando al señor del Burgo más lecturas y menos sectarismos, en lo que al euskera y su historia se refiere. Y, como nunca es tarde, le invito a pasar por cualquiera de los euskaltegis públicos o privados de nuestra comunidad, donde en poco tiempo será capaz de leer a Axular o Bernart Etxepare en euskera, su idioma original. Gracias a las ayudas de Euskarabidea, el curso 2025/2026 la matrícula puede salirle prácticamente gratuita. No se me ocurre mejor inversión para cultivar el conocimiento y amor hacia nuestra tierra, su rica historia y su esperanzador futuro.
Javier Arakama Urtiaga, director-gerente de Euskarabidea - Instituto Navarro del Euskera.