Una historia que se repite
Publicado el 11/03/2025 a las 07:35
Tres años han pasado ya desde el comienzo de las hostilidades en Ucrania. Se trata de un conflicto que ha cambiado la geopolítica mundial y que tras años de sufrimiento e incertidumbre, sigue cobrando vidas. Las recientes negociaciones entre los EEUU y Rusia para lograr un acuerdo con respecto al futuro de la guerra, evoca un déjà vu. La tan olvidada pero necesaria historia, ha demostrado que cuando las potencias deciden el destino de una nación sin escuchar a sus protagonistas, la paz que se alcanza suele ser efímera.
Un claro ejemplo de ello se encontraría en 1938, fecha en que británicos y franceses, tratado de evitar una nueva guerra, cedieron ante Hitler y acordaron la entrega de los Sudetes sin consultar a Checoslovaquia. Sin embargo de aquella política de apaciguamiento no se alcanzaron acuerdos solios, sino que dio alas a las ambiciones expansionistas del Tercer Reich y precipitó la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día, el peligro es similar: negociar el futuro de Ucrania sin Ucrania, ignorando la voz de quienes han resistido estos años de invasión y sufrimiento. Si de verdad se aspira a la paz, esta no puede imponerse en mesas de negociación donde los directamente afectados no tienen asiento. La historia nos ha advertido una y otra vez sobre el riesgo de tomar decisiones a espaldas de quienes más las sufrirán. No escuchar esas lecciones sería un error que el mundo no puede permitirse repetir.