‘Dictocracia’
Publicado el 11/03/2025 a las 07:33
Al que gobierna Europa, España, Navarra o Pamplona, se llena la boca cuando dice “democracia”. Antiguamente la democracia nacía del pueblo. Eran los ciudadanos los que expresaban sus anhelos e inquietudes y los gobernantes las plasmaban. Así vimos cómo Pamplona creció con grandes avenidas. Navarra consiguió que todas sus salidas fueran por autovía; un tejido empresarial envidiable; una sanidad puntera y eficaz; que las zonas verdes se integraran bien en la ciudad; que el transporte por autobús tuviera una estación pensada con miras de futuro; que las avenidas y calles fueran arterias para la movilidad real; que el agua del norte llegara hasta el sur; que la presión fiscal atrajera trabajo, dinamismo y bienestar a una tierra de poca población pero próspera y con recursos. Eso es el pasado.
A esto se le ha dado la vuelta y somos los ciudadanos los que somos guiados genuflexos ante las ideas que nacen del mandatario. Guiados y dictados por el mandatario. Las ideas e inquietudes ya no las tienen los ciudadanos sino los gobiernos y las “agendas”; y nosotros las seguimos porque ellos saben mejor lo que hacer con nuestra libertad. Unos les siguen convencidos y tragando sin filtro todo lo que ven en la tele; otros, como autómatas incapaces de pensar en nada que se salga de la pantallica del iPhone, la serie de Netflix de cada día, y el pincho y caña semanal. Los últimos, obedecemos obligados por la capacidad coercitiva del mandatario y porque ya no te queda ni fuerza para protestar.
Así, nos plantamos en que te arañas los morros con las botellas y su taponcito dichoso. Los agricultores están ahogados a normativas mientras se importa producción extranjera sin controles. Las calles tienen aceras infinitas y carrilicos para el vehículo; autovías de alta capacidad para la bici -idolatrada como si en los coches no viajaran personas sino criminales-. Nos encontramos con que cruzar Pamplona cuesta el triple que hace 10 años. Te atascas con el coche porque el bordillo de las aceras se te mete hasta la garganta en el miserable carril por el que ya no caben ni las motos. Las paradas de villavesa se suben prácticamente a la mediana. Los comercios huyen del centro; las empresas huyen de Navarra; los mayores, huyen de la sanidad pública; las familias huyen de la educación adoctrinadora y lanzan colegios privados para salvar a sus hijos de las garras manipuladoras de estos gobernantes insaciables de control.
La democracia antes era que el gobernante sirviera a los anhelos e inquietudes del pueblo. Si ahora es el pueblo el que sirve a los anhelos e inquietudes de Gobierno, Ayuntamiento, Unión Europea, Agenda 2030, etc. ¿Cómo le llamamos a esto? ¿Dictocracia?