Cuando interpretamos como nos conviene
Publicado el 06/10/2024 a las 08:33
Es bien sabido que la capacidad para leer y la comprensión lectora se alcanza con los años, desde parvulitos. Parece que puede ir fallando con la edad y no enterarse uno de nada. Estaría muy feo que no fuese cuestión de años y de tontera sino de mitomanía y adicción a la mentira, pues eso sería una patología importante. El otro día en el Parlamento, el consejero Chivite, en la sesión de inicio del nuevo periodo de sesiones, a cuenta del archivo por la Fiscalía de una denuncia en el asunto de las “luminarias inteligentes”, afirmó que “realmente lo que ha estudiado la fiscalía es si los procedimientos que se están siguiendo en las adjudicaciones son los correctos” y concluía: “archiva porque no encuentra ninguna ilegalidad”. Pues bien, Chivite “chochea o miente”, lo que prefiera; en el tema de las luminarias la Fiscalía se limita a archivar por no quedar suficientemente acreditada la infracción criminal denunciada. Eso es todo y no hace otra cosa. También es verdad que quizá sea porque, como aquel del cuento, disparaba sin bala y, claro está, así nunca se mata.