Envejecer. Decidir. Vivir
Publicado el 06/10/2024 a las 08:32
El envejecimiento es un proceso natural al que todos y todas nos enfrentamos. Pero para las personas con parálisis cerebral, sus familias y las entidades que les acompañamos, supone además un mayor desafío porque aparecen nuevas necesidades en el desarrollo de su proyecto de vida.
La parálisis cerebral ya es, por sí sola, un reto sociosanitario significativo: una discapacidad de base física, que puede venir acompañada de otras discapacidades, así como de necesidades de apoyo intelectuales, comunicativas y en el ámbito de la salud, entre otras. Esta realidad requiere un abordaje específico y especializado con el que construir para cada persona un abanico de apoyos personalizado que promuevan su proyecto de vida. Además, el 80% de las personas con parálisis cerebral tiene grandes necesidades de apoyo, por lo que requerirán apoyos personales continuos para todas las actividades de su día a día.
Por eso, Aspace Navarra y otras entidades afines, debemos prepararnos para acompañar a nuestros mayores que poco a poco, se adentran en otra fase de dependencia. Para ello, es importante seguir creando programas ajustados a las necesidades que surgen en esta etapa vital y ser conscientes de los desafíos que presenta el envejecimiento de las personas con mayores necesidades de apoyo: los cuidados y apoyos deben evolucionar en función del momento vital.
Envejecer. Decidir. Vivir. Es el lema de la jornada de este año en el Día Mundial de la Parálisis Cerebral y recoge nuestra visión de esta etapa nueva. Las personas con parálisis cerebral, en muchos casos, muestran signos de envejecimiento prematuramente. La movilidad disminuye, el dolor se hace más frecuente, las habilidades cognitivas se ven afectadas, la menopausia llega antes de lo esperado y los problemas de salud mental son más habituales, teniendo, todos ellos, un gran impacto en la calidad de vida de las personas.
En ASPACE trabajamos para que nuestras personas con mayores necesidades de apoyo puedan envejecer con dignidad, sin olvidar las necesidades de las familias que también están siguiendo su propio proceso de envejecimiento mientras eligen cuidar en el hogar a sus familiares con parálisis cerebral. Es indispensable el cuidado del cuidador.
Según recogen algunos estudios realizados, en los próximos 10 años, el número de personas con parálisis cerebral mayores de 65 años atendidas en las entidades ASPACE se multiplicará por tres. Este aumento requiere una planificación y respuesta adecuadas para garantizarles los apoyos necesarios. Por eso, y para abordar los retos del envejecimiento de las personas con parálisis cerebral, en ASPACE debemos, en primer lugar, ampliar y flexibilizar las opciones residenciales y diurnas para que cada persona pueda elegir la solución que mejor se adapte a sus necesidades y preferencias. Esto incluye módulos de convivencia, casas-residencias y unidades de convivencia, integrados en la comunidad, horarios más flexibles en los centros diurnos y con mayor autogestión por parte de las personas residentes. Los servicios y la transición entre los mismos deben adecuarse de forma progresiva a los cambios vitales y de preferencias de cada persona. Desarrollar igualmente estrategias específicas para mejorar el bienestar emocional y prevenir la soledad en personas con parálisis cerebral, facilitando su participación social y ocio, y escuchando sus necesidades y decisiones sobre su futuro. Sin olvidarnos de diseñar programás especializados en la prevención y detección del envejecimiento, coordinándonos con los servicios sanitarios públicos, incluyendo geriatría y salud mental. Y, por último, colaborar para incluir una mirada familiar en las políticas públicas, teniendo en cuenta el envejecimiento de las familias cuidadoras y la necesidad de nuevos servicios para garantizar que se adecuan a las preferencias y el momento vital de todo el núcleo familiar.
Necesitamos el apoyo de las administraciones públicas, de los órganos legislativos y de la sociedad civil en general, para lograr el objetivo de construir un futuro donde las personas con parálisis cerebral vivan una vida plena, digna e independiente, respetando sus derechos y apoyando sus decisiones en todas las etapas de su vida.