La necesidad de enfermeros especialistas en Atención Primaria
Publicado el 20/09/2024 a las 07:27
Como enfermero especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria me siento en la obligación de expresar mi profunda preocupación por la situación actual de la Atención Primaria en Navarra. En los últimos meses hemos visto un aumento alarmante en las listas de espera, numerosas reclamaciones de pacientes y múltiples cartas al director quejándose del mal funcionamiento de la Atención Primaria en nuestra comunidad.
Es frustrante ver cómo, a pesar de contar con un gran número de enfermeros especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria, el Gobierno de Navarra sigue contratando desde la lista de generalistas. Esta decisión no solo subestima nuestras competencias, sino que también afecta negativamente a la calidad de la atención que reciben los pacientes.
La Atención Primaria no es, como algunos creen, una zona fácil de la enfermería. Requiere habilidades y conocimientos específicos que solo se adquieren a través de una formación especializada. Los enfermeros especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria han recibido una formación intensiva de dos años, basada en la evidencia científica, que les permite ofrecer una atención más completa y de mayor calidad.
Sin embargo, se continúa escuchando como muchas enfermeras se jubilan en Atención Primaria, lo que hace que se interprete erróneamente como que esta área es un “retiro” de la enfermería, cuando en realidad requiere un esfuerzo y dedicación significativos. La expresión “buscando tranquilidad” no se ajusta a la realidad de la atención primaria, que demanda un alto nivel de compromiso y competencia. Además, otros especialistas en familia se ven obligados a trabajar en hospitales porque la lista de especialistas está cerrada y sin funcionar, a pesar de llevar meses constituida.
Esta situación no solo es injusta para nosotros, los enfermeros especialistas, sino que también perjudica a la ciudadanía. Los pacientes merecen recibir la mejor atención posible, y esto solo se logra cuando cada profesional trabaja en el área para la que está mejor preparado. No tengo nada en contra de los enfermeros generalistas, pero siempre será mejor un enfermero con dos años de especialización en un área específica, con todo lo que supone la residencia del EIR, frente a uno que no sea especialista.
Los cuidados, nuestro campo de estudio y actuación, son cada vez más personalizados y especializados, lo que solo redunda en un bien para el paciente, la familia y la ciudadanía cuando la exigencia de su prestación va acorde con la formación de quien debe prestarlo. Es crucial que tanto los ciudadanos como nuestros compañeros de medicina de atención primaria se unan a esta reivindicación. Solo trabajando juntos, cada uno con todas sus competencias, podemos mejorar la calidad de la atención en pro del paciente.