El control sobre el político, necesidad vital
Publicado el 11/09/2024 a las 07:36
Lo que está pasando en Navarra no solo con la sanidad, sino con la fiscalidad y con la libertad social y estructural, es para crear una barrera resistencial de alta eficacia y urgencia. Vemos cómo el pueblo navarro sufre, entre otros y desde hace muchos años, un deterioro en materia sanitaria asistencial, agravado por la pandemia reciente. El PSN en la actualidad, bajo la presión social, critica el estado médico asistencial navarro siendo replicado por el partido que de verdad gobierna en Navarra. La sanidad, así como el medio ambiente, es competencia de este partido, alejado del sentir navarro y posicionado en ideas que se han demostrado nefastas para Navarra y los navarros. El control sobre el político es vital porque la política puede ser viable, pero como se pone en marcha o desarrolla y, si llega a hacerlo, es cuestión de los políticos. Todos los profesionales debemos mostrar nuestra experiencia, nuestro currículum, nuestro buen hacer, no solo para nosotros, si no para con los demás y cuando no lo hacemos bien, ser responsables de nuestros actos vease autónomos, pymes, empresarios, y profesionales con algo o alguien a su cargo. ¿Quién vigila al político? ¿quién le pide responsabilidades al artífice de lo que sufrimos social y económicamente en el día a día? En un país donde “alguien”como persona no puede decir lo que piensa y tiene que pedir perdón por hacerlo y un presidente puede indultar a delincuentes y prófugos de justicia, se alienta, se necesita, la ITV de los políticos. Si pusiéramos en valor los juicios de sentido común en muchos de los casos casi diariamente sufridos en este país por culpa de los políticos, no de las políticas, nos daríamos cuenta de que necesitamos un cambio institucional y fundacional de los haberes y deberes que deben regir en los políticos en activo. Las responsabilidades civiles y en su caso penales deben de existir con más intensidad si cabe, ante la potencialidad del cargo a tenor de lo que vemos día a día. Nuestra sanidad, nuestra educación, nuestra fiscalidad, en Navarra dilapidada en un concepto de cesión y doblegacion ante intereses foráneos, nos hace más que nunca estar en modo alerta permanente. Mientras, los riberos seguiremos pagando la autopista para subir a Pamplona, seguiremos sin médicos y tendremos que decirle nuestras dolencias a la de recepción, seguiremos sin cazar, los jóvenes no tendrán alicientes para invertir, ni emprender, y los pocos empresarios que quedan tendrán que dejar el 50% de lo que ganan para el menú con el lendakari.