¿Está realmente la democracia en peligro?
Publicado el 30/04/2024 a las 07:18
La decisión de Sánchez está trayendo consecuencias que seguramente no había previsto. Si su objetivo era que se le viera como una víctima y movilizar a la ciudadanía contra la maldita derecha, en su propio beneficio, será con un coste muy elevado para él y sobre todo para su esposa.
La prensa europea e internacional califica sus actos como el Drama King de Sánchez, y las conclusiones a las que llegarán sus lectores, cuando lean sus titulares, es que la decisión tomada por Sánchez es debida a “la presunta corrupción de su esposa “, lo cual no favorece a ninguno de los dos. En Navarra, la señora Chivite manifiesta de parte que se “está poniendo en riesgo la democracia”, al parecer solo se pone en riesgo si se trata de la mujer del presidente socialista, cuando durante las elecciones gallegas, el PSOE acusó a la mujer de Feijoo de estar a sueldo de una empresa que había recibido subvenciones de la Xunta gallega, acusación que se demostró totalmente falsa, la democracia gozaba de muy buena salud.
Realmente, la única manera de que se deteriore la democracia es cuando se hace lo mismo que pasó en el año 1936, cuando un partido como el PSOE, unido al resto de las llamadas izquierdas e independentistas, consiguen polarizar a la sociedad, consiguiendo que los españoles se tengan que dividir en dos bloques, las famosas derechas y las izquierdas que ahora ha formado el señor Sánchez, solo para estar en el poder. Nadie puede negar, desde la más pura objetividad, que en Navarra la señora Chivite también está polarizando nuestra sociedad, desde el engaño a los votantes a los que prometía cosas que nunca haría y después ha hecho. Dar la alcaldía a Bildu provocó manifestaciones en contra, de las personas de buena fe que habían creído en su palabra, de que nunca lo haría.
Cuando el PSN gobierna con los extremos radicales de la política Navarra, en contra de la mayoría de la población, sobre todo con los que quieren cambiar la forma de convivencia y las costumbres de la mayoría de navarros y que por estar en el poder acepta que se pongan en cuestión la propia identidad de Navarra e, incluso, se abra a negociar cambios - en la Ley de Amejoramiento del Fuero navarro - con los que quieren que Navarra sea vasca... Cuando se gobierna contra la mayoría de los votantes, retrasando proyectos importantes de infraestructuras, necesarios para nuestro futuro económico, porque no les gustan a sus socios... Cuando se emplea la política lingüística para beneficiar a las minorías, en la consecución de un trabajo público... Cuando por puro partidismo se niegan las subvenciones a los proyectos educativos que no les gustan a los gobernantes... Cuando el partido en el gobierno se dedica a insultar a los de la oposición y les acusa de los males de la democracia, es cuando se produce la polarización de la sociedad navarra y es entonces cuando la señora Chivite podría decir que la democracia está en peligro. Y no cuando al señor Sánchez le conviene montar el vodevil buscando el comodín del público.
José I. López Borderías
