Ante el prejuicio contra la concertada
Publicado el 18/12/2023 a las 07:15
El pasado miércoles 13 de diciembre, el colegio Irabia-Izaga comunicó que abandonaba la educación diferenciada. Y lo ha hecho por las presiones recibidas del Gobierno de Navarra a propósito de la aplicación de la LOMLOE, ley educativa que fue aprobada en el Congreso de los Diputados en medio de la pandemia, esto es, de una situación excepcional y sin que la sociedad civil pudiera reaccionar en contra.
Soy padre del colegio Irabia y he arrancado a escribir porque estoy enfadado. A mí, la educación diferenciada me importa un pimiento. No me molesta el cambio per se. Elegí el colegio por el ideario cristiano. Lo que me enfada es la imposición que es un nuevo capítulo en el constante ataque que estamos recibiendo desde hace años por parte de los organismos públicos. ¡Qué necesidad tienen algunos de controlarlo todo!
Creo que esto forma parte de un prejuicio contra la concertada en general. Cierta izquierda hace de su lucha por la educación pública una cuestión ideológica. Y lo curioso es que a pesar de todo la educación estatal empeora en Navarra, según los últimos datos que se pueden consultar en el informe PISA. ¿No están abocando con sus políticas a que sólo sean los ricos los que puedan acceder a una educación de primer nivel? Porque eso es lo que parece. ¿Cuántos ministros, secretarios de estado, diputados… tienen a sus hijos en escuelas públicas y cuántos en concertadas o privadas? Habría que comprobar.
Maltratar a uno de los mejores colegios de España sale gratis. A todos, menos a los ciudadanos y sus familias. Y prepárense el resto. ¡Laissez faire!