Un gobierno diferente es posible
Publicado el 17/10/2023 a las 07:16
Jamás los ciudadanos españoles y navarros habían estado tan polarizados, desde el golpe de estado socialista en 1934, como lo están ahora con el Sanchismo en España y también en Navarra desde que las políticas del PSN las dirige el señor Cerdán desde Madrid y el señor Alzorriz en Navarra, instaurando una nueva forma de hacer política donde la democracia, la palabra, la historia y la verdad se venden y se alteran en favor del partidismo y los intereses propios del PSOE y PSN.
El insulto, sobre todo el practicado en Navarra contra UPN y el señor Esparza, es el argumento normal con el que se defiende siempre el portavoz del PSN, cada vez que se le pilla, como decíamos cuando éramos jovenes “en el wáter y sin papel”. Todos sabíamos hace tiempo, menos al parecer el señor Alzórriz, que la generosidad de Bildu ofreciendo si fuera necesario su voto a favor en vez de la abstención, para dejar fuera de juego a Geroa Bai en la investidura de la señora Chivite, era a cambio de algo importante. Por fin la verdad ha resplandecido, el poder foral para el PSN y el poder municipal para Bildu, en el cual se maneja con gran soltura. Gana votos y aplica sus políticas identitarias de una forma más directa y, sobre todo, más silenciosas que desde el Gobierno y apoyadas por el dinero que en las negociaciones presupuestarias saca para sus ayuntamientos - en contra del criterio de la Cámara de Comptos, lo cual les importa menos que nada-.
Cuando UPN encarga a su presidente que ofrezca al PSN un pacto para que lideren las instituciones municipales en vez de Bildu, el señor Alzórriz, en vez de dar las gracias y dar unas explicaciones sensatas del por qué no aceptan tan generoso ofrecimiento, se dedicó como hace el ministro Bolaños en Madrid con Feijóo, a ningunear de forma barriobajera, a insultar al señor Esparza y a UPN - por cierto, el único partido de España sin ningún caso de corrupción, que debería ser un ejemplo para el PSOE- llamándole mentiroso, acusándole de que no tiene credibilidad y de que no pinta nada en su partido etc. Esto sin tan siquiera tener la cortesía ni la educación de haberse preocupado de profundizar en el pacto que UPN le ofreció. Evidentemente, esto lo hizo porque no tenía una contestación clara, al pillarle en el “wáter sin papel”, pues lo tenían pactado desde hace tiempo.
Cuando el discípulo aventajado de Sánchez dice en DN que no ha hablado con Bildu de la alcaldía de Pamplona, quiere decir que sí han hablado, los actos preparatorios y el relato para justificar la destitución de la señora Ibarrola ya se han puesto en marcha y se producirá cuando el señor Sánchez alcance la presidencia con la ola de Bildu. Hacerlo ahora sería peligroso por si se repitieran las elecciones, pero no le quede la menor duda al señor Alzórriz que esta destitución traerá consecuencias graves, pues el futuro de la señora Chivite está íntimamente unido al de la señora Ibarrola como alcaldesa - UPN tambien está aprendiendo y los tabúes cada vez son más flexibles- .
Navarra necesita otro gobierno que agrupe a partidos con la misma sensibilidad, incluida la lingüística en sus zonas marcadas por la ley, que busque el desarrollo y el progreso de todos los ciudadanos, desde una perspectiva moderna, real y amplia, sin quimeras ni imposiciones, en vez del actual que practica una política miope, totalmente ideologizada que se revuelca en el pasado, excluyente y radical en la imposición de sus ideas y que al final fomenta el odio que divide a la sociedad. Un gobierno de mezclas ideológicas que reúne a la derecha cristiana, capitalista y liberal en lo económico con el socialismo oportunista y una retahíla de impostores comunistas que intentan que todos vayamos con taparrabos de color rojo, mientras sus dirigentes viven opíparamente, mientras aplican políticas que vestidas de sociales y progresistas, no hacen más que repartir la pobreza económica y la ideológica, en vez de la riqueza que son incapaces de crear.
Recuerde el PSN que otro gobierno es posible en Navarra y no necesariamente presidido por UPN, así que no juguemos con las instituciones.