Un sueño convertido en pesadilla
Publicado el 01/08/2023 a las 07:14
Recorrer 200 km para ver a tu cantante preferido, Romeo Santos. 19:45 h. Todo empieza con una fila interminable bajo el sol. Ni siquiera hay puestos donde comprar algo para beber y evitar así un golpe de calor. Una vez dentro del recinto, con un total de 9.000 personas, solo una persona para vender tickets. Lo que necesitas para poder comprar ese botellín de agua “fría” con el que llevas soñando desde que has empezado a hacer cola en el parking. El mismo, que más adelante, vas a descubrir que está caliente. Esto supone otras dos horas de espera bajo el sol, gente desmayándose, colándose, etc...
21:50 h. Empieza el concierto y te encuentras en mitad del recinto haciendo una fila que no avanza, medio mareada. No puedes disfrutar de ese momento con el que llevas soñando desde que compraste las entradas.
Dos horas después, ya tienes los tickets. Pides el tan ansiado botellín de agua y está caliente. Lo dejas pasar y decides que es buen momento, las once de la noche, para empezar a disfrutar del concierto. Bueno, de los últimos 45 minutos que quedan. Y lo haces como buenamente puedes, intentando dejar a un lado el golpe de calor. Esto no acaba ahí. Enseguida termina el concierto y la pesadilla continúa. Una única salida y coches parados por todos lados. Dos horas buscando una manera de salir de ahí. En mitad de la carretera, próxima a la autopista, intentando coger un taxi mientras nos jugamos la vida porque no hay luces, ni personal suficiente para gestionar este caos.
Por fin, tienes suerte y te para un taxi. Llegas al hotel y eres consciente del increíble directo de Romeo. Una pena no haberte dado cuenta antes. ¡Enhorabuena Romeo!