La fortuna de estar en Navarra
Publicado el 23/05/2023 a las 07:15
Al redactar esta carta, quiero empezar por la letra A, de agradecimiento. Quiero dar las gracias a personas diestras en su profesión sanitaria, que me han tratado ante todo como a una persona única…a pesar de la cantidad de pacientes que, sin duda, ven en el día a día. Empiezo por las personas que trabajan en el ambulatorio del Segundo Ensanche de Pamplona, que me corresponde por domicilio, especialmente a la doctora Osaba, ginecóloga ya jubilada, y a mi médico de cabecera. Continúo por el departamento de ginecología orgánica y el servicio de urgencias ginecológicas del Hospital Virgen del Camino: el equipo de la doctora Edurne Uzcurrun me ha manifestado una atención, cuidado, preocupación y profesionalidad de gran valor para mí, y no solo un día o una semana, sino durante los dos años y medio que ha durado mi enfermedad. Finalizo por el personal de la segunda planta del Hospital Virgen del Camino; especial gratitud debo a las enfermeras por su sonrisa y humanidad en el trato. Si te sobreviene una enfermedad, no cabe duda de que es una fortuna estar en Navarra. Lo dice una aragonesa.