Cuento de Navidad
Publicado el 14/05/2023 a las 08:36
Dicen que el ratón y el ser humano compartimos el 95% del ADN, de ahí intuyo que entre un muchacho de Bildu y una chavala de Vox, o viceversa, andará, como poco, parecido.
Sus diferencias irreconciliables se deben a sus experiencias, entorno, educación, familia, pueblo, amigos, trabajo... En definitiva, al lugar donde casualmente haya caído cada uno. Pero ellos no lo saben, al igual que el 80% que creemos estar acertados pululando por el centro de las ideologías. Lo digo por la tabarra que nos van a meter estos días nuestros políticos, buscando el peor momento del otro con alguna declaración o silencio: “Fascista”, “Filoetarra”, “Bolivariano” … “y tu más”, contestarán.
Hagamos un pacto, nosotros los ciudadanos nos comprometemos a pagaros los 50 sueldos, pero no traten de amargarnos ni el Telediario ni el Teleberri. Personas que entraron con ilusión en la política y que ahora se han hecho profesionales. Todos conspiran e incluso algunos se traicionan. Llevan demasiado tiempo mandando, que se lo pregunten a sus cuadrillas…
Pero sí, en Navarra gobieran entre 8 ó 10 personas de diferentes colores, pónganse de acuerdo en algún mínimo ya que todos tienen los teléfonos de sus colegas: busquen inversiones, da igual si provienen de la Universidad de Navarra o de la Kooperativa de Mondragón; amplíen la colaboración de lo privado en la labor pública en materias tan importantes como la salud, educación, … para no tener que hacer una estructura fija, que los que vengan despúes igual no puedan pagar. Reduzcan déficit, igual que hacemos las familias y empresas normales; den un empujón al euskera y a la historia de Navarra en los centros educativos para que así los críos crezcan con una base común y en un clima de “buen rollo” entre ellos; luchen contra los jetas subsidiados, los “okupas”, los que forman parte de la vergonzante lista de morosos a Hacienda año tras año; potencien la solidaridad con las personas que realmente no cuentan con recursos, con las CCAA que acusan la falta de agua.
Hay más de 50 temas que se pueden consensuar más allá de rivalidades políticas, sin necesidad de líneas rojas, como el pago de impuestos similar al de los vecinos, ni privilegios, ni pasar por tontos. Sería muy ilusionante elaborar un gran proyecto solidario en alguna zona pobre de África que nos hiciera sentirnos orgullosos de ellos.
En fin, que tras escribir estas líneas, ya me he quedado a gusto. Les deseo mucha suerte a aquellos que nos vayan a gobernar.