Qué incómodo es el adoquín
Publicado el 13/02/2023 a las 07:19
Paseo por los parques y plazas de Pamplona y observo cómo la gente evita pisar el adoquín. Calzadas que disponen de una anchura adecuada, como la de la Vuelta del Castillo, tienen una franja de adoquín que los paseantes no queremos pisar, salvo que no quede otro remedio, y hace que desaprovechemos parte de la calzada y deambulemos en fila india, como las hormigas en su quehacer diario. Únicamente algún/a joven con calzado de suela gorda, tipo Dr. Martens, va por el adoquín de forma permanente disfrutando del poder de su calzado.
La utilización del adoquín es un tema meramente estético que, sin embargo, genera mucha incomodidad y que por ello ha habido que rectificar en ocasiones. La más llamativa fue la de la Plaza del Baluarte, que en origen se instaló toda ella con el dichoso adoquín y hubo que sustituirlo mayoritariamente por losa que permitiera pasar por ella. Después se han hecho reformas y, a mi modo de ver, se ha vuelto a cometer el error de poner adoquín en zonas de paseo, como en la Plaza del Castillo donde esas bandas de adoquín que circundan la plaza incomodan al paseante. Nuestro Casco Antiguo está lleno de adoquín y lo vemos normal, ya que siempre lo hemos conocido así. Hay que reconocer que con las últimas reformas se han ido colocando adoquines menos rugosos, pero aún así hay zonas donde ir con una silla de ruedas resulta problemático e incómodo, sobre todo para el usuario de la silla. Mucho se ha avanzado en la utilización de materiales de construcción y el uso del adoquín me parece una regresión inadecuada. Que lo estético no mande sobre lo práctico.