Medidas insostenibles en el ciclo 0-3
Publicado el 17/01/2023 a las 07:12
Amamos nuestro trabajo pero necesitamos unos mínimos para ejercerlo desde la ética, la calidad educativa y el vínculo afectivo que requiere el ciclo 0-3.
La subida de ratios supone que nuestra línea pedagógica se torne frustrada y más compleja, al no poder garantizar un acompañamiento integral y un reconocimiento de todos los procesos en el marco de la cotidianeidad de la escuela.
Cuántas ideas geniales, cuántas formas de inventar y de construir, cuánta capacidad para crear relaciones con sus iguales. Solo hace falta un cambio de mirada a la infancia para atender a lo más importante y poner el foco en cada una de las áreas de su desarrollo. No podemos trabajar bajo las directrices de unas medidas que nos son insostenibles y atentan directamente a nuestros principios. Tampoco podemos permitir que se minimice el impacto directo que estas decisiones suponen para las trabajadoras y las criaturas que conformamos las Escuelas Infantiles Municipales de Pamplona. Aplicar los criterios de la economía de mercado a la educación supone el declive en el equilibrio emocional y físico de todos y todas, y es realmente desgarrador.
El modelo de familia está cambiando, los casos sociales y las necesidades de apoyo específico están aumentando. Las aulas ya están masificadas y se dan un sinfín de casuísticas complejas a las que debemos hacer frente. Pero, para ello, no pueden restarnos recursos sino proporcionarnos herramientas. Las necesidades de las criaturas y de sus familias necesitan las mejores respuestas. Nadie mejor que nosotras conoce la realidad de nuestras escuelas infantiles. Somos personas, no somos números a convenir. Se trata del futuro de nuestros próximos jueces, médicos, maestros o comerciantes. Primero bajen y vean. No es la primera vez que les invitamos a venir. Vivan de primera mano aquello que desde un despacho es imposible palpar. Después, permítannos desarrollar nuestro trabajo con la calidad educativa que la infancia se merece.
Oihana Elizalde Echarri, directora de la escuela en representación del equipo de la escuela de Lezkairu