Alegría amarga
Publicado el 05/09/2022 a las 07:16
Han pasado más de veinte años desde que la película/libro Una Verdad Incómoda certificara mis inquietudes sobre el futuro del clima. Ante el expolio de los recursos de la Tierra y el derroche galopante de nuestra sociedad de consumo; ante los aires acondicionados sin medida y las calefacciones asfixiantes; ante los miles de litros de agua envenenada por fertilizantes o despilfarrada en extensos cultivos de transgénicos; ante las miles de luces en escaparates, focos de autopistas, urbanizaciones, gigantescos edificios institucionales encendidas durante toda la noche; ante el vivir de espaldas a la Naturaleza y ante la actitud del todo vale de los incompetentes gobiernos, me he desahogado escribiendo artículos, insistiendo una y otra vez sobre la necesidad de plantar árboles, ahorrar agua y energía, respetar la Naturaleza... Han transcurrido veinte años , el denostado Cambio Climático ha llegado. Una a una, las fatales predicciones de Una Verdad Incómoda se están cumpliendo.
Ahora, si queremos sobrevivir a un incierto futuro, no tenemos más remedio que inundar nuestras ciudades de árboles, arrancar el asfalto que las ahoga, recuperar la Naturaleza, y volver a los consejos de nuestras abuelas: no dejar las luces encendidas y ponerse un jersey cuando haga frio. Y aunque tarde, con alegría amarga he de decir que, veré cumplidos mis deseos.