La ópera ‘Un ballo in masquera’
Publicado el 06/02/2022 a las 08:42
Tengo la fortuna de participar como miembro del coro de “Agao” (Asociación Gayarre Amigos de la Opera), en la doble representación de la ópera de Verdi “Un ballo in masquera” que tuvo lugar el viernes y hoy mismo. Esto me ha proporcionado por primera vez en mi vida la oportunidad de conocer desde dentro qué significa ese magnífico espectáculo, quizás el más complejo y completo que existe: la ópera.
Como público aficionado, ni siquiera como músico, había vivido la experiencia del modo en que lo he podido hacer estos días . Me siento muy orgullosa y sobre todo agradecida a AGAO por darme esta oportunidad, que espero sea la primera de otras futuras. ¡Tantas personas trabajando en un mismo proyecto y con un solo fin!. Las cifras son lo de menos. Las económicas y las otras… Lo importante es la presencia implicada, responsable e ilusionada de todos los gremios allí presentes. Desde las diferentes gerencias que lo han hecho posible, el esforzado trabajo de toda una vida de los músicos, directores musicales, directores de escena, coristas, cantantes solistas, coreógrafos , bailarines, técnicos de sonido, de iluminación, actores, regidores, personal de escenario...y me quedaré corta.
Pero personalmente me ha impresionado el trabajo tan espléndido que en esta representación he podido ver de los profesionales que se han ocupado del “atrezzo”. Sastrería y peluquería. Personas que en ocasiones, después de terminar su horario laboral, se desplazan a Baluarte y que con todo el cariño y dedicación ponen su empeño en cada rizo de cada peinado (y les aseguro que en esta ocasión han sido unos cientos), para conseguir el fantástico efecto que se ha logrado. Todo lo que no se ve quizás sea lo más hermoso. Cada una de las innumerables y expertas puntadas que han adaptado ese precioso y complejo vestuario a nuestros diferentes cuerpos. La ayuda recibida para ser capaces de “meternos” en esos artificiosos vestidos de época (polisones, calzados, corsés, enaguas...). Todo ello hecho de un modo profesional y en el mejor de los ambientes desde el punto de vista del trato humano. Sin un mal gesto y con una entrega encomiable.
Por todo ello, esta ópera vale la pena ser vista y escuchada. Un espectáculo maravilloso que una vez más confirma que la pasión por el arte, sea cual sea éste, da un mejor y mayor sentido a nuestra vida.