El ‘orgullo magufo’ de los antivacunas
Publicado el 30/01/2022 a las 08:24
El vocablo “magufo”, según la RAE, significa ‘seudocientífico o falso científico’. Desde el punto de vista etimológico, aunque no está científicamente comprobado, todo apunta a que es una fusión de las palabras “mago” y “ufo” (de “ufología” o ciencia que estudia los ovnis).El denominado “orgullo magufo” constituye un fenómeno integrado por una serie de “creyentes” conspiranóicos o negacionistas (antivacunas, terraplanistas, antiholocausto nazi, etc) entre los que ha destacado recientemente el “caso” del tenista Novak Djokovic.
Según algunos expertos, como la psicóloga María Konnikova, en un reciente artículo en la prestigiosa revista “Wired” y el presidente de la Red de Prevención Sectaria y del Abuso de Debilidad (RedUNE), Juancho Domínguez, vaticinan un crecimiento de las teorías conspiranóicas así como una radicalización progresiva de sus seguidores a lo largo de este año 2022. Entre las causas o factores que han posibilitado esta corriente anticovid y su incremento en tan poco tiempo destacamos las siguientes. En primer lugar, la incertidumbre y el consiguiente miedo que está provocando esta pandemia constituyen un campo abonado para propalar infundios. No podemos olvidar tampoco que en estas coyunturas suele apelarse de manera exagerada al ámbito emocional que, a menudo, tiene muy poco que ver con lo razonable. Además, el narcisismo y la autosuficiencia de estos conspiranóicos crece al mismo ritmo que la debilidad de las instituciones públicas para tomar las decisiones adecuadas.
Otra característica de los movimientos negacionistas es la ausencia de fundamentación científica que les hace creerse en posesión de la verdad, despreciando a los que no siguen sus consignas. Paradójicamente, su orgullo magufo les lleva a cierta fijación por el ganado ovino con el cual nos identifican a los demás “creyentes” en un alarde de “fuenteovejunismo” de lo más simplista. He aquí una de sus frases más repetidas: “Las ovejas viven sus vidas temiendo al lobo y, al final, el que se las come es el pastor”. Igualmente, un factor importante que ha posibilitado la difusión de este movimiento son los gigantes tecnológicos (Facebook, Twitter, etc) que han visto incrementado su tráfico gracias a las interacciones de sus usuarios magufos. Asimismo, tenemos que destacar que sus canales de financiación son muy variados: pequeñas aportaciones económicas de muchos (crowdfunding), petición de donativos para “seguir informando”, facilitación de números telefónicos para cobros en bizum, etc.
Finalmente, creo que esta pandemia nos está exigiendo a todos un plus de responsabilidad, de solidaridad, de sensibilidad y de respeto que se merecen las, hasta la fecha, 1.370 personas que han fallecido en nuestra Comunidad Foral víctimas del Covid, así como los potenciales afectados que somos cada uno de nosotros.