Volver a ser un niño
Publicado el 17/11/2021 a las 08:09
El pasado domingo 7 de noviembre, TVE emitió un emotivo reportaje sobre Enrique Urquijo que tituló como una de sus memorables canciones; “Volver a ser un niño”. Acertó en su decisión porque es lo que algunos, generalmente mayores de 50 años, sentimos a la hora de escuchar de nuevo sus canciones.
Justo hace ahora 22 años, hoy día 17, su vida se quebró de madrugada en un portal oscuro de una calle de Madrid, su pueblo, mi pueblo. Tan acogedor y maravilloso en algunas ocasiones, tan duro y cruel otras. Ese día Enrique Urquijo estaba solo, o quizás con una mala compañía, y a muchos se nos heló el corazón al enterarnos. A todos aquellos que admirábamos su música y la poesía de sus letras, a veces amargas como la vida misma, impregnadas de soledad y emoción.
Aquellos que nos estremecíamos con sus palabras musicadas en las tardes de cualquier otoño como el que se lo llevó, quizás porque sentíamos lo mismo que él, aunque nos faltaba su creatividad, su sensibilidad a flor de piel. Canciones de amor pero especialmente de desamor, de tristeza, llenas de poesía, salidas de lo más profundo del ser humano, de esos terrenos profundos que hoy apenas se pisan. Caricias hechas canción, cataratas de emociones que te hacían sentir, así con mayúsculas, y al mismo tiempo vivir cuando él estaba dejando de hacerlo.
Ese día pensé que perdía de nuevo a mi hermano Javi, la primera había sido 7 años antes cuando también músico, líder y compositor de un grupo de rock, “Retales”, que se pateó los locales de Madrid allá por los años 70 y 80, se lo llevó el sida. Quizás ahora en algún lugar los dos hayan montado un nuevo grupo con Antonio Vega y Antonio Flores. Enrique se nos fue pero nos queda su obra, esa que te hace despertar en medio de un mundo oscuro y anodino, con la pena de no poder escucharle nuevas historias. Las antiguas aún me acompañan en los viajes, o en las tardes de otoño como la que escribo este artículo y me hacen sentirlo cerca.
Hoy lleno de emoción recuerdo a Enrique Urquijo escuchando “Volver a ser un niño”…y me siento así.
José Luis Úriz Iglesias