Dinero oxidado
Publicado el 02/10/2021 a las 08:42
Recordando la conocida canción de la puerta de Alcalá: “mírala, mírala… viendo pasar el tiempo: la pasarela del Labrit“. Y es que el tiempo pasa, sin que nadie pueda pasar por ella. Desde hace un lustro. Parece que los Ayuntamientos, uno tras otro, han pasado del tema sin tomar las oportunas decisiones para pasar a la acción y a la reparación. ¿Pasotismo? A este paso, la pasarela va camino de convertirse en un monumento a la paciencia ciudadana. Una pasarela que une la inoperancia técnico-política con la increíble docilidad del personal, que se resigna a dar la vuelta por la plaza de toros, sin chistar. Y así pasan los años. Como lo de pasear es cosa de jubilados y ahora dicen que habrá que esperar hasta pasar los 75, puede acabar pasando que la pasarela ya no sea tan necesaria. Lo dicho: sorprende el conformismo de los ciudadanos que, en este caso, no alzan una reclamación seria por el mal destino de sus impuestos. Mientras tanto, su acero pasa a estado de oxidación. Si llega antes la ruina de esa estructura que su reparación, desaparecerá el problema.