Fotovoltaicas en El Perdón
Publicado el 04/09/2021 a las 08:32
Una vez más la Navarra rural, en consonancia con el resto de pueblos de España, se siente desprotegida y cercenada en su derecho a una coexistencia pacífica y armónica dentro de su territorio. Los grandes grupos empresariales, en este caso las energéticas, se fijan en sus extensos campos silenciosos como un caramelo bien dulce, para hacer negocios en contra de la voluntad de sus habitantes.
Con el san Benito de que crearán puestos de trabajo, intentan por todos los medios instalarse y construir un gran parque fotovoltaico entre las localidades de Adiós, Muruzábal y Uterga, que afectaría en el supuesto de que se hiciera, a 300 has de estos municipios (un 20 por ciento de su superficie municipal). De llevarse a cabo este gran parque fotovoltaico, ubicado en la falda sur de la sierra del Perdón, conseguiría arrebatar las tierras de cultivo a los agricultores, amén de su impacto negativo en la flora y la fauna, justo en pleno camino de Santiago, en dirección a Puente la Reina.
Produce sonrojo que se acuerden de los pueblos unos pocos empresarios sin escrúpulos, ignorando el valor sentimental y paisajístico que para dichos vecinos tienen estas tierras, en muchos casos heredadas de sus padres, para proseguir con la febril actividad campesina. En la actualidad, los vecinos de dichos pueblos nos hemos reunido en una plataforma vecinal, con el fin de conseguir firmas para oponernos a dicho proyecto, que teñiría de negro lo que ahora son serenos campos de rastrojo y monte bajo de encinas y bojes. Sería sin duda más conveniente que la administración se ocupase en dinamizar la vida cultural de los pueblos, siempre tan abandonados en este aspecto, con bibliotecas u otros lugares de ocio, así como la instalación de pequeños proyectos empresariales bien enraizados en el territorio y, de esta forma, parar está voragine llamada despoblación rural.
Miguel A. Martínez Janariz, vecino de Muruzábal