La exclusión digital
Publicado el 22/06/2021 a las 08:07
Escribo este artículo al hilo de una lamentable situación que pude ver en una oficina de una entidad bancaria. Estamos viviendo un tiempo de cambios y algunos, que en principio parecen beneficiosos o inocentes, en realidad tienen efectos muy negativos y profundos en determinados sectores de nuestra sociedad.
Uno de esos cambios es la digitalización de la administración, bancos y servicios. Lo que en principio parece ser un beneficio para la ciudadanía, puede resultar un grave perjuicio (personas mayores que no se manejan en el medio electrónico, personas en exclusión social….). En este caso nos encontramos un factor de desigualdad muy impactante, la denominada brecha digital. Wikipedia la define como “cualquier distribución desigual en el acceso, en el uso, o en el impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) entre grupos sociales”. Estos grupos pueden definirse en base a criterios de género, geográficos o geopolíticos, culturales, o de otro tipo. Debido al alto costo de las TIC, su adopción y uso es muy desigual en todo el mundo.
El término brecha digital describe una problemática en términos de acceso y uso de la tecnología de la información y la comunicación. Tradicionalmente se consideraba una cuestión principalmente de acceso. En la actualidad, con una penetración global de teléfonos móviles de más del 95%, la desigualdad relativa se plantea entre aquellos que tienen más y menos ancho de banda y más o menos habilidades asociadas.
En esta situación se dan dos motivos principales: el acceso y las competencias digitales. Aunque el acceso ha mejorado mucho, todavía nos encontramos con graves problemas en diferentes sectores de la población. El medio rural es un claro ejemplo. En estos momentos la conexión a la red en determinados lugares es mala, con baja calidad y poca velocidad, dándose el caso de que puede ser inexistente, lo cual desde luego no es un motivo que ayude a consolidar la población y revertir el fenómeno de la España vacía.
También nos encontramos con el factor económico, que se ceba con la ciudadanía en situación de exclusión social. El acceso a la red es caro, requiere unos medios que no son baratos y de un lugar donde acceder a la misma con un minino de comodidad. Es una situación complicada para una parte importante de la sociedad, en este punto podemos incluir parte de las personas jubiladas con pensiones bajas o no contributivas.
Ante esta problemática en las dificultades de acceso debemos sumar el factor de las capacitaciones. Aquí tenemos un mundo diverso de casuísticas: personas de origen extranjero con bajo conocimiento del castellano, personas con escasa alfabetización, con un desconocimiento total del mundo de la red… Todo se suma y se empiezan a ver situaciones verdaderamente preocupantes.
La más grave, según mi opinión, es la progresiva implantación de la Administración Digital. Aunque en esta época de pandemia ha tenido un avance gigantesco, vemos muchas personas que no saben cómo reaccionar, que no tienen las competencias digitales para poder relacionarse con la administración, lo cual los pone en una situación de total indefensión: tramites no realizados, no comprendidos…, los pone fuera de juego(...). Otro de los sectores que más impacto tiene es la banca, una banca agresiva en su campaña de digitalización, que para la empresa significa una importante reducción de costes, al automatizar las operaciones y poder prescindir así de multitud de empleados. Pero esta situación deja en una importante desventaja a las personas con promesas de acceso a la red o desconocimiento de su uso. Tiene como efecto un arrinconamiento de esta parte de la ciudadanía y una pérdida de oportunidades y en ocasiones un aumento de los costes, al realizar operaciones presenciales que pueden llegar a estar lastradas por un coste económico que para personas unos ingresos bajos puede ser un verdadero drama.
Existen otros sectores que se están digitalizando y aunque tienen un efecto menor, no por ello no deja de ser limitante y muy frustrante para estas personas. Parece mentira pero si no puedes solicitar una cita previa, que hay que pedir por la pertinente aplicación, en un futuro no demasiado lejano no conseguiremos realizar multitud de trámites. La sociedad debe reaccionar ante esta situación. Se está dejando de lado a una importante parte de la población por la vía de los hechos consumados. Si la administración se digitaliza, lo cual en principio es bueno, debe tener en cuenta a aquella parte de la ciudadanía que no puede asumir esa digitalización, y habrá que poner freno a la situación de indefensión ante una banca que se olvida de sus clientes, que excluye a nuestros mayores y deja de lado a un importante sector de la población.
Julio Vidaurre