Sobre el silencio en las villavesas
Publicado el 02/06/2021 a las 08:13
He leído la carta de Arancha Carrero Cabezas sobre el silencio que nos recomiendan en los autobuses del T.U.C., popularmente conocidos como Villavesas. En general, puedo decir que estoy de acuerdo con ella, o, mejor dicho, estaría de acuerdo si lo del silencio fuese una imposición obligatoria, una prohibición de hablar. Por suerte, se han limitado a recomendar ese silencio, sin obligarnos a él. Es más, creo que no tendrían ningún derecho a imponérnoslo.
Pero quiero añadir, por otra parte, que hay maneras y maneras en ese hablar dentro de un local cerrado como es un autobús. Hay personas de las que, ya sea hablando entre ellas, o hablando por el móvil con ausentes, todos los viajeros nos enteramos de lo que están diciendo.
¡Y luego se habla de proteger la intimidad y la privacidad! Me admira lo poco que les importa que todos nos enteremos de sus intimidades. Yo sentiría vergüenza de hablar así en un sitio como ése. Por eso yo añadiría, por supuesto sin imponer nada, la sugerencia de: “y si no puedes callar, al menos habla sin levantar la voz, con poco volumen”.
Rafael Janín Orradre
