La carne que no es carne
Actualizado el 20/05/2021 a las 08:37
A modo de lema antagónico de cualquier compañía de comida rápida, las nuevas formas de alimentación proliferan a una velocidad de vértigo. Vemos como surgen en las góndolas de los supermercados productos que imitan la forma, textura, sabor, e incluso el olor de los productos cárnicos más demandados, pero sin contener absolutamente nada de carne en su composición. Pollo sin pollo, hamburguesas sin ternera, cualquier cosa con tal de poner sobre el terreno de juego una manera más sostenible y respetuosa con la naturaleza en general, con los animales en concreto. Ingredientes a base de proteínas vegetales, consiguen una apariencia que incluso hasta para los más reacios podría ser un gran descubrimiento. Simplemente introduciendo este tipo de alimentos en nuestra dieta habitual, el impacto producido por las empresas cárnicas, sería mucho menor del que se viene dando hasta el momento. En pleno proceso de concienciación por el calentamiento global, quizás sería hora de ir aportando nuestro granito de arena de una forma en la que apenas nos demos cuenta ¿Cómo? Comiendo.
