Desde mi residencia
Publicado el 13/05/2021 a las 08:10
Llevo ya algún tiempo leyendo en diferentes medios, algunas afirmaciones que para nada reflejan la realidad del trabajo diario que se realiza dentro de las residencias de mayores. Es por ello que siento la necesidad de acercarme de este modo, al resto de la población para que se entienda que cuestionar a cada momento nuestra labor, flaco favor hace a todos los profesionales del sector (medicina, enfermería, auxiliares, fisios, terapeutas, trabajo social, psicología, personal de limpieza, lavandería, recepcionistas...) que estamos presentes las 24 horas del día en los centros. Entre todos intentamos dar la mejor respuesta posible, con los medios con los que contamos, a todas aquellas necesidades, que el avance de los años y patologías asociadas, demandan. Durante el tiempo que esta pandemia está durando, nuestro trabajo se ha endurecido a todos los niveles. Nos hemos encontrado con un compendio de protocolos de actuación a veces contradictorios, que debemos salvar aplicando la lógica de cada momento, esa lógica que para nosotros siempre va unida a la responsabilidad, vocación y presión que exige nuestro trabajo.
Como profesionales tenemos instantes de reflexión y autocrítica, para promover cambios que creemos convenientes según el momento, y detrás de esto hay un trabajo duro, de turnos que se alargan, disciplina, coraje, riesgo, y asunción de críticas muchas veces injustas, pero que nos sirven para dar una visión necesaria para seguir aprendiendo y mejorando. Nuestros centros no están deshumanizados, como alguna vez he escuchado, ni son centros discriminatorios, ni prohibimos visitas de familiares, ni negamos información. Nuestros mayores no están solos, porque cada uno de los profesionales que formamos parte de la atención sociosanitaria nos dejamos la piel cada día para que la organización de los centros funcione con la máxima excelencia y garantía de cuidados que se nos exige.
Es por todo esto, que como trabajadora de un centro residencial, necesito que se nos escuche. Necesitamos menos dudas y más confianza social. Necesitamos más apoyo por parte de departamentos que tienen que ver con el bienestar de las personas, centrado el alcanzar una atención de mayor calidad, así como un mayor compromiso gubernamental, encaminado a un cambio en positivo en la valoración de nuestro trabajo. Siento que merecemos un lugar destacado en el ámbito sanitario, que no siempre recibimos. Creo que es de justicia dignificar nuestra profesión. Creyendo firmemente en ello, seguiré trabajando cada día.
Beatriz Carrero Gregorio