Incompetencia o mal fe
Actualizado el 29/04/2021 a las 18:39
Me refiero a la estrategia de vacunación anticovid19 para los docentes del Gobierno de Navarra. Las estrategias nacionales de vacunación, que Navarra debe seguir, decían, hasta el 30 de marzo, que debía vacunarse a los docentes de Educación primaria y secundaria. Nada más. Navarra, por su cuenta y en contra de la norma nacional, añadió el 8 de marzo a ese párrafo la palabra obligatoria. Según eso, durante el mes de marzo fueron vacunados los maestros de primaria y los profesores de secundaria de Navarra. En el IESNAPA Félix Urabayen, donde se imparte enseñanza secundaria obligatoria —sí, obligatoria— para adultos, estuvimos todo el mes esperando la llamada para ser vacunados. Nunca llegó. Preguntamos a los departamentos de Salud y de Educación, con mucha ingenuidad entonces, cuándo nos tocaba la vacuna, y la respuesta fue que nosotros, al igual que los profesores del conservatorio o de la FP, y otros más, no íbamos a ser vacunados porque no impartíamos enseñanza obligatoria. Como la administración estaba cometiendo varios errores, tanto en su estrategia como en su respuesta, se lo hicimos saber. Hemos recibido, esta vez, la callada por respuesta. No lo entendemos y, por ello, queremos que los ciudadanos de Navarra conozcan los hechos y nos ayuden a saber, si pueden, qué está pasando. ¿Por qué los responsables de Salud de Navarra decidieron añadir la palabra obligatoria al texto de la estrategia nacional de vacunación? ¿Quién lo hizo? Con ello se excluyó de las vacunas, en contra de la normativa, a un centenar de profesores de primaria y secundaria, menudo ahorro. En el caso de los de secundaria del IESNAPA, como les digo, de manera irregular, si no ilegal. Somos profesores de secundaria, no de segunda. De hecho, las demás Comunidades Autónomas han vacunado a estos y, además, a los profesores de conservatorio y de FP, ya que entendían que era de justicia hacerlo así. Alguien cometió un error al añadir esa palabra al texto; alguien cometió un error al excluir de la vacunación, como mínimo, a los veintisiete profesores del IESNAPA, que sí imparten enseñanza secundaria obligatoria; alguien está cometiendo un error al negarse a reconocer sus errores anteriores: deberían corregirlos. Alguien calla: debería responder. Si realmente se trata de un error, si por esa palabra desafortunada se ha desencadenado una catarata de actos de incompetencia, reconózcanlo. Quien haya sido, que lo diga; todos nos equivocamos. Y, si quien responde erróneamente a una solicitud ve que se ha equivocado, rectifique su error, pida disculpas; sobre todo, comience a vacunar inmediatamente. No es tan difícil. No hay ningún motivo para que todos los profesores y maestros de Navarra no estén vacunados. Y vacunen, por favor, a los profesores de conservatorio y de FP, que no hay quien entienda esto. De no reconocer su incompetencia, ¿qué tendremos que pensar?