Cultura de la vida
Publicado el 01/04/2021 a las 09:07
Una parte importante de nuestra sociedad acepta el descarte de vidas humanas desde un paradigma emotivista, que conduce a emitir juicios desde un sentimentalismo elevado a la categoría de ley. Los obispos piden que no nos quedemos en la queja. Denunciar la injusticia de determinadas leyes siempre será necesario, pero no es suficiente. Cuando las grandes certezas que han fundamentado nuestra vida común se disuelven, es tiempo de emprender una paciente y tenaz reconstrucción, como invitaba Juan Pablo II cuando propuso construir una “cultura de la vida”.
Es necesario formular y argumentar esta cultura, pero antes que nada es imprescindible encarnarla y comunicarla a través de las relaciones cotidianas. Por eso la invitación principal de esa Jornada, la del día 25 de marzo, fue a testimoniar en todos los ambientes que la vida es siempre preciosa, está llena de significado y merece ser custodiada.