Cuajo
Publicado el 28/03/2021 a las 08:53
Definir la intervención de Paz Prieto en el acto de descubrimiento de una placa en homenaje a su padre, asesinado por la banda terrorista ETA, es fácil: claridad meridiana. Se limitó a decir lo que hay: pactos con Bildu y dolor por parte de las víctimas.
Definir la actitud de la máxima representante del Gobierno de Navarra y del máximo representante del Gobierno de España en Navarra es más difícil. Ni un solo movimiento de los músculos de la cara. Ni pestañear. Podríamos llamarlo ¿cuajo? Debe ser que para soportar semejantes pactos con semejantes personajes hay que estar muy anestesiado.
Aplaudo desde estas letras la iniciativa del Ayuntamiento de Pamplona de organizar estos homenajes sobradamente merecidos y sin duda limitados por la situación de pandemia que estamos sufriendo. Solamente me queda la pena de no haber podido acudir al acto de descubrimiento de la placa de homenaje a Carlos Sanz Biurrun, excelente vecino de nuestra familia durante los años que le dejaron vivir y al que vi desde la ventana de mi casa cómo era asesinado. ¡Y los otros ahí siguen!