8 de Marzo, Dia de San Juan de Dios

Anónimo muchas gracias|

Publicado el 05/03/2021 a las 16:37

Laureano era un hombre frágil, enfermo de tanto vivir. Un hombre solo en el final de su vida. Laureano era un hombre de humor, sabio y que se enfrentaba en solitario al final de su bebida vida.Sí, Laureano era un hombre solo, pero fue un hombre importante en mi vida. Laureano era un hombre ribero, que tuvo una novia riojana a la que visitaba cada día montado en su bicicleta. Aquello era AMOR y no lo de ahora, me repetía una y otra vez. En el poco tiempo que compartí con Laureano aprendí muchas cosas, una de las más importantes fue que, nadie en este mundo merece morir en soledad. Laureano me enseñó, que FAMILIA es quien te acompaña en tu dolor, en tus penas, es quien te agarra fuerte de la mano y no dice nada, porque nada se puede decir a quien teme a la muerte.Laureano me enseñó que la muerte tiene sentido, que quizás, sea la muerte lo que da sentido a la vida. Cuando uno está a las puertas del final, es cuando el balance que se hace, no se mide en lo que tengo y lo que soy, sino en quienes tengo junto a mí. Y no podemos permitir que nadie sienta soledad en el momento de hacer balance de su paso por este mundo.Laureano fue la primera persona con la que comenzó mi experiencia como voluntario en el Hospital San Juan de Dios, sin duda, una de las mejores experiencias que he tenido. Un aprendizaje constante, no juzgar, no preguntar, solo acompañar, solo ofrecer nuestra mano.Acompañar a personas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad no es de héroes, ni buenas personas, es de JUSTICIA, porque como me enseñó Laureano, nadie en este mundo merece morir en soledad.En estos tiempos de Covid, la actividad del Hospital se ha visto trastocada y transformada, pero jamás dejará de lado la parte fundamental de su existencia, la Hospitalidad. En San Juan de Dios, como en todos los hospitales, los pacientes no están solos, el personal sanitario hace lo imposible para que cada uno de ellos sienta la cercanía y el afecto que necesitan, esa caricia cercana, esas palabras de ánimo. Esos profesionales pese a su agotamiento físico y psíquico, llevan hasta el límite su compromiso con la sociedad, una sociedad que a veces, se nos olvida que hay personas que se juegan la vida literalmente por nosotros.Desde estas líneas, en el día de San Juan de Dios, mi reconocimiento, mi admiración, mi aplauso para todos esos profesionales, ojalá algún día, este país sepa reconocer la labor que están haciendo, con más medios, con más respeto, con más amor, o de momento, siendo una sociedad más responsable.Vuestra entrega es nuestra salvación. ¡Gracias!Mi buen amigo Laureano hace dos años que se fue, pero hay muchas personas, que necesitan una caricia, un silencio, o simplemente, compañía. Porque nadie en este mundo merece morir en soledad.Muchas felicidades en el día de San Juan de Dios a los y las profesionales, voluntarios y voluntarias, que hacen de este mundo un lugar mejor.Un voluntario orgulloso de pertenecer a San Juan de Dios, uno más...

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora