Triple misión al Planeta Rojo
Publicado el 14/02/2021 a las 09:04
El envío de tres misiones unidas por el objetivo de alcanzar la órbita de Marte me parece decisivo en la exploración espacial.
Así, la denominada misión “Hope”, liderada por los Emiratos Árabes Unidos, será la primera en intentar alcanzar dicho destino, un destino al que seguirá la misión China y por último la liderada por la Nasa con el proyecto “rover Perseverance”, el cual, el próximo jueves 18 de febrero, una vez superada la maniobra de entrada, descenso y aterrizaje, en el escaso tiempo fijado de siete minutos, calificados de terror, intentará encontrar supuestos rastros de vida microbiana.
Ante el alcance de semejante reto, no he podido menos que recordar aquellas lecturas, llenas de imaginación y fantasía que relataban los viajes de aquel intrépido Capitán de barco, de nombre “Gulliver”. Sentir la magia del relato, encerrado en aquellos viajes, nos facilitaba adentrarnos en su mundo de fantasía, un mundo de seres, pobladores de aquellas solitarias tierras, como los diminutos Liliputienses, que apenas sobrepasaban la medida de las seis pulgadas. O aquellos otros, gigantes, de tamaño descomunal pero incapaces de pensar de modo abstracto, para finalmente llegar a la categoría de los considerados hombres de ciencia o intelectuales, unos seres, tan centrados en su particular campo de estudio, que abandonaban cualquier otro saber, referido al resto de la realidad, a excepción del suyo propio.
Es tal la envergadura del progreso tecnológico contenido en esas misiones que me pregunto: ¿caminan de la mano el sentido del progreso tecnológico y el verdadero sentido humano? ¿qué tipo de voluntad está en juego? ¿es el afán de dominar el que prevalece frente al de construir?
Amelia Guisande