Los “casi Sanfermines”

Pablo Úriz Urzainqui|

Publicado el 12/02/2021 a las 12:49

Estos días ronda entre nosotros, como una pelota que va de tejado en tejado, un runrún, “Sanfermines sí, Sanfermines no”. En 2020 fueron los “no Sanfermines” y para muchos en 2021 se deberían suspender nuevamente. En cambio, otros tantos se plantean unos “casi Sanfermines”, unos “Sanferminicos”. Evidentemente unos Sanfermines al uso son imposibles de celebrar y la prudencia nos inclina a pensar que “¡ni hablar!”, teniendo en cuenta el mal que la pandemia nos ha causado y sigue causándonos. Mirando las fiestas desde la óptica de mediados de febrero, les damos carpetazo… ¡y no se hable más! Pero ese íntimo gusanillo sanferminero que nos habita y nos tienta, hace que nos preguntemos “¿serían posibles unos “Sanfermines light”? Recordemos que las fiestas se celebran en julio, lo que puede ser clave respecto al Covid 19; entonces la pandemia seguramente será muy distinta a la que padecemos en febrero. Veamos…

Respecto a la inmunidad grupal, en julio probablemente el 15-20% de los navarros ya habría padecido el coronavirus y serían inmunes; si la vacunación progresara, para San Fermín se podría tener vacunada por lo menos al 40-45% de nuestra población (especialmente la más vulnerable); el 50-60% de nosotros sería resistente al coronavirus. Climatológicamente estaremos en lo más profundo del verano pamplonés, y calor y expansión del virus parecen poco compatibles. La Semana Santa, a primeros de abril, sería la última oportunidad para que se desarrollase una nueva “ola vírica” y transcurrirán tres meses hasta los Sanfermines, en los que previsiblemente el virus estaría calmado. En el plano económico ¡qué vamos a decir!, nuestros hosteleros y comerciantes necesitan un soplo de brisa fresca que les ayude a sobrellevar su particular calvario. En el ámbito social, después de dieciséis meses de incomodidades, bien nos hemos ganado una pequeña expansión, aunque sea muy reglada y controlada. Y, sin duda, una de las grandes beneficiadas sería la Meca, ¡y cómo se lo merece!

Diseccionando las fiestas, habría que eliminar todo lo que supusiera masificación incontrolada: el Chupinazo, los Gigantes y Cabezudos, la Procesión del Santo, las Peñas en la calle, las Barracas, los bailes populares… Se mantendrían los actos religiosos, gaiteros y joteros, deporte rural, corridas de toros con aforo limitado, bares, restaurantes, terrazas, almuercicos al aire libre, fuegos artificiales…, y el Encierro, que es vital mantenerlo aunque se modifique para este año dadas las circunstancias.

¡Ojo!, muy importante: suspendidos en 2021 Carnavales, Fallas, procesiones de Semana Santa, Feria de Abril, San Isidro… Pamplona podría convertirse, portándonos navarros y visitantes extraordinariamente bien, en el mascarón de proa que inaugurase para todo el mundo los festivales postcoronavirus, con todo lo que conllevaría ser “la Modélica Adelantada” en un asunto semejante(....). Ocasiones así, tan pintiparadas, se presentan muy pocas veces y resulta que las fiestas de nuestra capital se encuentran en el momento y lugar adecuados. ¡Por eso, llegado el caso, en Pamplona deberíamos andar muy listos para aprovechar la oportunidad!

Pablo Úriz Urzainqui

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora