Navi-covi-dad
Publicado el 21/12/2020 a las 08:27
Habitualmente para escribir en Navidad nos reservamos unas cuantas gotas de ilusión y unos gramos de algo semejante a la felicidad. Pero todo es diferente en este bisiesto infame.
¿Alguien podía presentir el pasado año por estas fechas lo que se nos venía encima? La realidad ha superado a la más catastrófica ficción, y un diminuto virus ha puesto a prueba nuestras arrogancias, debilidades y miseria humanas. Pero rebusquemos algo positivo. Esta Navidad las circunstancias nos obligan a distanciarnos de lo habitual en estas fechas. Casi todos los tópicos cambiarán; cenas de empresa, amigos invisibles, cotillones… incluso las denostadas (para algunos) reuniones familiares no serán igual. Las vacunas ya están cerca, pero intentemos hacer todo lo posible para llegar a ellas vivos. No entremos en la tesitura de salvar la Navidad, salvemos las más vidas posibles para celebrar la siguiente Navidad.
Para el próximo 2021 no se me ocurre mejor deseo que si hemos de contagiarnos sea del virus de la solidaridad que no entiende de fronteras, de clases sociales, económicas ni políticas, como hace el Covid; pero para bien. Salud y sobria Navidad.