La generación del herrete
Actualizado el 21/12/2020 a las 15:58
Hoy quiero romper una lanza a favor de la generación del herrete, esa generación que puede pronunciar Doofenshmirtz sin pestañear y que sabe que el único mamífero que pone huevos (y puede ser un espía) es el ornitorrinco. Porque de Perry, Perruky y de Perruky, el ruky loco. A nosotros, los que que tenemos la culpa de todo, los asesino en serie (según los políticos y la tercera generación), a esta generación que lleva perdida desde Aristóteles en el 322 a.C. Hoy, yo, una de los vuestros (vamos, una asesina en serie) viene a daros las gracias , gracias por aguantar, por estudiar con el ruido de la lavadora de fondo durante mas de tres meses, gracias por no beberos esos cubatas en Labrit un 7 de julio, gracias por quedaros en casa y no salir a perrear al “conejo malo” en las tarimas de Canalla (ya sabemos que tu espejo del baño te ha visto bajar hasta abajo, como si de una sentadilla de Patry Jordan se tratase). Se que tal vez estas 3 líneas de agradecimiento y admiración no se lleguen a publicar nunca y que muchos menos ningún profesor de lengua va a poner este texto para que lo analicen los alumnos de segundo de bachiller, pero aquí va. Hoy rompo una lanza por todos eso jovenes que nos merecemos al menos 100 días de vaciones, gracias por pertenecer al club del herrete. Nos vemos en San Nicolas, con un Kalimotxo en la la mano y con Bad Bunny retumbando. F.G.