La nueva NorNavidad

Javi Tximak, de Tximak Barbershop|

Publicado el 16/12/2020 a las 08:10

A la par que este mal sueño, surgieron palabras de nuevo cuño, las cuales por ser repetidas con tal profusión durante todo este tiempo han terminado por rayar nuestras mentes ya de por sí tocadas por este aislamiento deprimente provocado por la covid.

También siguieron nuevos hábitos a los que ya nos hemos acostumbrando, de tal manera que parece que lleven con nosotros mucho más tiempo (que cierto es el dicho que dice que somos animales de costumbres). A mí ya me resulta hasta normal ver a la gente con mascarilla(y de hecho lo que me resulta extraño es vernos juntos y revueltos en las fotos sin ellas) de igual modo el saludo juntando codos o puños, me está resultando igual de familiar que el pestilente perfume del gel hidroalcohólico. Pese a todo no deja de ser chocante que nos estemos acostumbrando a esta maldita nueva normalidad que parece surgida de una macabra película de ciencia ficción. Y sólo oír hablar que algunas de estas cosas han venido para quedarse, me produce el mismo escalofrío que la palabra confinamiento.

Mi posición frente al sillón de barbero me otorga el privilegio de saber y medir de primera mano el estado de la opinion pública en cada momento. Ya quisiera el CIS contar con un termómetro tan fiable como éste para sus estudios sociológicos… Y sí, este año les falta brillo, esas luces de Navidad ya no alumbran tanto y no lo es por la reducción de su horario que ha quedado establecido según el toque de queda. Esta semana que comienza ya no habrá las típicas comidas y cenas de empresa, ya nadie habla de ellas… Tampoco escucho hablar de las compras navideñas, de cotillones y de las ganas de liarla en Noche vieja. Desde lo profano y si no fuera por los adornos navideños, por el negocio que mueve a hacer ciertas campañas publicitarias, o por los típicos productos que esta temporada te intentan meter por los ojos en los supermercados, nadie diría que vaya a ser Navidad.

De hecho tanto para mí como por lo que estoy viendo en los demás, van a ser estos unos días de lo más normales. Este además de que año no toca, cuesta concebir una Navidad sin Olentzero, sin cabalgata, sin juntarte con tu gente, sin San Silvestre... pero en cambio esta vez sí que voy a escribir una carta a sus Majestades de Oriente, para que nos traigan de nuevo esos cálidos y afectuosos abrazos y besos que nos dábamos entre nosotros. Para que desaparezca para siempre el distanciamiento social, y vuelvan esas reuniones y celebraciones con los seres queridos...Porque el comer el turrón sin estar acompañado de éstos últimos no sabe tan dulce.

Javi Tximak, de Tximak Barbershop.

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