Una trampa mortal en la apertura de la hostelería
Actualizado el 14/12/2020 a las 08:25
Los responsables de Salud de nuestra Comunidad, esta semana han decidido que los interiores de la hostelería se pueden reabrir, con un 30% de aforo. La pregunta que surge a continuación es muy fácil: ¿merece la pena abrir?. No hay dos locales en las mismas circunstancias, pero en muchos casos la pregunta es fácil, y la respuesta también: estamos obligados a abrir. Y lo estamos porque la medida decidida por nuestras autoridades tiene trampa, y una trampa mortal. Al estar cerrados, todas nuestras plantillas están en “ERTE por impedimento”. Desde el momento en que nos permiten abrir, independientemente de que abramos o no, éste tipo de ERTEs desaparecen, y se convierten en “ERTE por limitaciones”. Y al pasar las plantillas a “ERTE por limitaciones”, comenzamos a pagar una parte de la Seguridad Social de todos nuestros trabajadores, aunque no haya trabajo para todos ellos debido a que los aforos son muy pequeños y los horarios muy reducidos. Y lo mismo pasa con nuestra cuota de autónomos, tenemos que comenzar a pagarla aunque no abramos. Y claro, ¿cómo vamos a pagar esta Seguridad Social?, pues solamente tenemos una manera, que es haciendo o intentando hacer caja. Por lo tanto, estamos obligados a abrir. No tenemos otro remedio que abrir, aunque esta apertura nos suponga que cada día, cada semana que pasa, nos endeudamos más porque estamos trabajando a pérdidas como consecuencia de las restricciones impuestas por nuestras autoridades. Es como si nos tendieran un puente carcomido sobre un abismo, y nos ofreciesen cruzar por él para salvarnos de un incendio…………….; para no quemarnos estaríamos obligados a empezar a cruzar el puente, aún a sabiendas de que en cuanto demos cuatro pasos el puente se va a romper y caeremos a un abismo sin fin.