Por todas las sillas vacías
Publicado el 05/12/2020 a las 08:58
A cada silla vacía de estas Navidades. Gracias. Gracias por demostrarme lo que significa luchar hasta el último aliento. Por ser un ejemplo de valentía. Gracias por enseñarme a valorar mi día a día, y a mi familia, los que están, y los que no.
A cada enfermera que no podrá cenar con su familia por Nochebuena y Navidad, gracias. Gracias porque ninguno de nosotros estaría donde está si no fuera por su trabajo incansable. Gracias por cuidar a la gente que más queremos y hacer lo imposible por no dejar a nadie atrás. Pero, sobre todo, gracias por mostrar al mundo que mientras haya personas que cuiden al mundo, seguirá habiendo esperanza para la humanidad. Así que este año, cuando veamos una silla vacía en una reunión familiar, permitámonos sentir. Y agradezcamos.
Elsa Vidal Durán