Qué gran y grave horror
Publicado el 27/11/2020 a las 08:45
Leo en Diario de Navarra y en diversas webs que “El Gobierno plantea una vacunación frente al Covid-19 estableciendo cuatro grupos prioritarios a vacunar en primer lugar”. Y, a mí, un simple ciudadano “de a pie”, se me ha caído el alma a los pies, dado que no está lo suficientemente demostrado que cualquiera de las posibles vacunas “no causen efectos colaterales más o menos graves”.
De ahí que piense que cómo se les ha ocurrido decidir que se empiece vacunando a los diferentes ciudadanos establecidos en esos cuatro grupos y qué grupos. Parece que lo que pretenden es colapsar todo el sistema asistencial sanitario del país. Y voy a exponer mis impresiones, punto por punto. En primer lugar a “residentes y personal sanitario y socio-sanitario en residencias de personas mayores y con discapacidad”. ¿Que podrá ocurrir si, tanto a los residentes como a sus cuidadores sanitarios, la vacuna les ocasiona unos graves efectos colaterales de salud? Los residentes pueden quedarse, quizá, sin un elevado número de cuidadores que los atiendan, lo cual puede ser grave, aunque no más que los posibles efectos colaterales ocasionen que puedan volver a sufrir otra mortalidad como la sufrida en la primavera pasada.
Al segundo grupo, “personal sanitario de primera línea”, podría ocurrirles los mismos efectos colaterales que a sus compañeros de las residencias de mayores. Y lo mismo al tercer grupo de “otro personal sanitario y socio-sanitario”. Y, entonces, ¿quién va a atender médicamente a los ciudadanos de este país que puedan sufrir los efectos del Covid-19 o cualquier otra enfermedad o accidente más o menos grave? En cuanto al cuarto grupo, “personas con discapacidad”, ¿podrán desarrollar su vida si quienes les apoyan intensamente sufren también “efectos colaterales” por la vacuna?
De todo lo expuesto saco la conclusión de que debe de emplearse otro camino para empezar con las vacunas masivas y así dar una gran confianza a todos los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país, por eso lo expongo a continuación. Considero que el primero que debe de vacunarse, públicamente y ante todas las cadenas de televisión, es el señor Presidente del Gobierno de España. A continuación de él, los vicepresidentes y los ministros de su gabinete. Eso sería un gran ejemplo para todo el país, mostrando además al equipo médico que lo realice y el tipo de vacuna que les suministran. También que lo hagan públicamente todos los componentes del Congreso y el Senado.
Y, por supuesto, todos los Presidentes de las Comunidades Autónomas y los diferentes consejeros de las mismas. Creo que sería una muy buena imagen de confianza para todos los ciudadanos el ver que nuestros máximos dirigentes se ofrecen “como conejillos de indias” para comprobar los efectos de la vacuna, en vez de hacerlo con los cuatro grupos antes mencionados. En fin, espero y deseo que nuestros dirigentes políticos nos den, aunque no sea más que por una vez, ejemplo de unión ante la grave pandemia que nos afecta.
Luis Javier Crespo