Más civismo y empatía
Publicado el 27/09/2020 a las 08:33
Por suerte no tengo ningún familiar cercano que haya muerto de coronavirus pero sí lo hizo de otra pandemia que hoy día ya no se habla tanto pero que sigue latente, el cáncer. No debemos olvidar que tanto una como la otra son enfermedades mortales y, por tanto, generan unas consecuencias desastrosas, tanto para el enfermo como para su entorno; las secuelas quedan latentes para siempre.
Quizá porque hemos criado niños inmaduros (no puedo juzgar las formas ya que no soy madre pero sí las consecuencias), quizá porque cada vez somos más una sociedad egoísta y no pensamos en nuestro alrededor, quizá porque nos creemos inmortales o, simplemente quizá, porque creemos que son otras entes quienes tienen que arreglarnos nuestra vida, lo cierto es que, desde marzo, sólo se oyen quejas por las medidas tomadas -quejas por la falta de X, quejas por... Quejas, quejas y quejas- . Ojalá pudiéramos darnos cuenta del revés que sufrir la enfermedad supone para tomar las medidas pertinentes, de las consecuencias psicológicas de todo lo que está pasando para quejarnos menos y de que, en un futuro no muy lejano, vamos a comprobar que no debíamos habernos comportado como lo estamos haciendo.
Por favor, un poco más de civismo, empatía, apoyo y comprensión. Con esas simples acciones podríamos avanzar más, olvidarnos de la lucha industrial que está habiendo por la vacuna y centrarnos en curarnos por dentro más que del Covid. Puede que éste, si nos cuidamos, no lo contraigamos pero el egoísmo, el victimismo y la insalud mental que se está extendiendo es tan importante como esa pandemia llamada Covid-19.
Sandra Iraizoz Cía