Sobre la Autovía del Camino, en Legarda
Publicado el 22/09/2020 a las 08:03
En la Autovía A- 12, en el término de Legarda, hay dos estaciones de servicio: una en dirección Logroño-Pamplona y otra enfrente, dirección Pamplona-Logroño. En esta última, además de la gasolinera y sus servicios, del parque infantil, de los grandes aparcamientos para camiones y del pequeño supermercado de primera necesidad que de tantos apuros nos saca a veces - también se construyó una amplísima cafetería-restaurante-. En otras autovías y autopistas, los dos lados de la estación de servicio suelen estar unidos con puentes elevados; aquí, la forma de comunicarlos fue con un camino, ya existente, que atraviesa por debajo de la carretera y así, tanto los habitantes de Legarda, Uterga y alrededores, cazadores, otros usuarios, y muchísimos camioneros transportistas que paran a descansar y repostar cuando van dirección Pamplona. Pueden (andando) pasar a la cafetería-restaurante.
Dicho camino, para evitar que los animales accediesen a las vías, estaba cerrado con un vallado con puerta, que se cerraba con un muelle. El muelle se estaba deteriorando y, ¡oh sorpresa! En vez de ser sustituido por otro, ¡apareció la puerta cerrada con candado! Somos usuarios casi a diario de la estación de servicio de Legarda y de su restaurante-cafetería. Hemos conocido a anteriores gestores y conocemos a la actual: Anaís, una mujer que, habiendo trabajado antes como camarera en dicho establecimiento decidió, con valentía y entusiasmo, ponerse al frente como autónoma y sacar adelante su puesto de trabajo y el de otras 5 personas más. Y sabemos de su terrible inquietud y temor de ahora: sufre porque a muchos de sus clientes habituales se les ha cerrado el único acceso que tienen para llegar hasta su negocio y eso se nota en la caja… Y repercutirá, como esto no se solucione pronto, en el pago de las hipotecas y en los puestos de trabajo, directos e indirectos que de ella dependen. Pero, además, sufre enormemente porque algunos de esos clientes intenten pasar la valla cerrada con candado, ¡saltándola! Y teme por si alguien se cae…(como ya ha ocurrido) o, peor aún, por si algún camionero desesperado por reposar un rato comiendo un plato caliente y ducharse en los impecables aseos de su establecimiento, atraviese la autovía corriendo, como también ha ocurrido, poniendo en peligro su vida y la de los demás…O sea que, por evitar que acceda un animal a la carretera con un candado en la puerta del camino, la catástrofe puede ser inmensamente mayor…
Y todos pensamos lo mismo: ¿por qué se ha puesto candado, en vez de sustituir el muelle que, automáticamente, como antes, cerraba la puerta cada vez que se abría? O un simple cerrojo o cancela de los de toda la vida, vaya… ¡no un candado en la puerta del camino! Por cierto, el área de servicio de Legarda está en el Camino de Santiago, en la Autovía del Camino… ¡paradojas de la vida!
A quien corresponda, por el bien de todos, y antes de que sea demasiado tarde y el “candado” se cobre puestos de trabajo, brazos rotos…o algo irremediable...
JAVIER DEL CASTILLO BANDRÉS Y Mª JESÚS MUNÁRRIZ MINA