Salud mental y coronavirus
Actualizado el 03/08/2020 a las 14:32
La población está pasando miedo. El Coronavirus ha roto esquemas y produce inquietud y desasosiego. Después de cualquier crisis o desastre social, hay consecuencias; especialmente en el ámbito de la salud mental del ciudadano (sensación de aislamiento, incertidumbre laboral y económica, a la par que, en muchas ocasiones, desequilibrios familiares complejos) Es necesario estar vigilantes ante la aparición de ciertos trastornos clínicos para actuar con terapias eficaces. Ante estos estigmas sociales y psicológicos, hay que intentar, cuanto antes, poner remedio. Las manifestaciones clínicas que aparecen son, en su mayoría, descompensaciones o agudizaciones de trastornos psicológicos ya existentes o ciertas alteraciones que, hasta ese hecho traumático, no se habían puesto de manifiesto en la persona: ansiedad, estados de angustia manifestaciones obsesivas, depresión, etc. Incluso entre el propio personal socio-sanitario, es frecuente la aparición del riesgo de “Burnout” (“Estar quemado”) con sentimientos de impotencia, frustración, culpa, soledad, etc. Acabar esta etapa imprevisible necesita tiempo; y, en muchos casos, ayuda especializada. Hay que adoptar una actitud positiva, de esperanza, que nos lleve a pensar que llegará la nueva normalidad; todo lo que nos ha inquietado, volverá a su ser, pasada la Pandemia. La sociedad cambiará cuando, en unos meses, retomemos nuestras rutinas. Este hecho reforzará nuestro control emocional y la autoestima. Vivir una buena relación con nuestros familiares y amigos, refuerza el control emocional y afectivo de la vida social. Y, por supuesto, acudir a un especialista de salud mental, permitirá acabar esta etapa de inquietud y desasosiego, así como remontar esta situación lo más pronto posible. Carmen Gómez-Lavín Médico psiquiatra