Exposición pública
Actualizado el 18/06/2020 a las 08:20
El ser humano disfruta de su imaginación pero, normalmente, sufre la realidad de su existencia ; solo unos privilegiados consiguen compaginar imaginación y realidad al tiempo que acercan a otros ayudas y trabajo, lo que no obliga a grandes demostraciones de agradecimiento, pero, al menos, sí de respeto ; de respetar la labor de personas como Amancio Ortega y no empequeñecer por costumbre su buena labor social. Saber compaginar la riqueza personal con el intento de paliar la pobreza social, es de agradecer sabiendo que su condición de ricos les permitiría gozar de por vida de la inaccesibilidad de una mansión, de un yate, de la privacidad que proporciona tenerlo todo y no estar obligado a dar nada, y, sin embargo, implicarse en los problemas de una sociedad necesitada, de todo menos de indiferencia, exponiéndose a críticas que solo se aceptan si lo que se hace compagina, buena intención con buena cartera.
